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Cirugía de rodilla

La cirugía de rodilla es un procedimiento quirúrgico que permite la sustitución de las articulaciones severamente dañadas.

Esto con el fin de aliviarle el dolor al paciente y darle mejor calidad de vida. Implica la extracción de parte de los huesos y cartílagos afectados, para lograr su posterior reposición con una prótesis de metal o plástico resistente.

El primero de estos dos materiales sustituye la parte del fémur, la rótula y la tibia que han sido afectados; mientras que el segundo contribuye al reemplazo de los cartílagos.

Normalmente, dicho tipo de procedimiento suele durar un aproximado de 2 horas por paciente y se realiza bajo anestesia general.

En este artículo presentamos todo lo que se necesita saber sobre la cirugía de rodilla.

cirugía de rodilla

¿Cómo se compone la rodilla?

La rodilla es una de las partes más importantes del cuerpo humano, porque se encarga de otorgarle movilidad a la pierna.

Gracias a ella podemos hacer saltos, doblarnos, agacharnos y estirarnos. Se compone a través de la unión de los dos huesos que componen las extremidades inferiores: la tibia y el fémur.

Ambos huesos se unen con un tercero denominado rótula. A su vez, los extremos de estos se unen con cartílagos, los cuales le otorgan movilidad al área, al mismo tiempo que ayudan a evitar los roces bruscos entre hueso y hueso, capaces de producir un doloroso desgaste.

Dichos elementos, huesos y cartílagos, se juntan con un tercero muy importante: los músculos.

Los más importantes son los cuádriceps y el isquiotibial. Ambos cumplen la función del movimiento, mientras que sirven como amortiguador de las otras estructuras.

Cuando se debe realizar una cirugía de rodilla

dolor en la rodillaUn reemplazo de rodilla debe realizarse cuando los cartílagos que la componen se han dañado y los huesos empiezan a rozar entre ellos, desgastándose.

Esto produce excesivo dolor en el individuo a la hora de hacer actividades como sentarse, caminar, pararse, solo por nombrar algunas.

Sin embargo, la propuesta para realizar una operación de rodilla debe surgir del especialista que trata el caso.

Es decir, el ortopedista que se encarga de determinar la estabilidad, movimiento y fuerza de la rodilla a través de la aplicación de rayos X.  Así se logrará determinar la gravedad del año en la zona en cuestión.

Pero, adicionalmente, el médico puede determinar entre una variedad de cirugías cuál es la que mejor se adapta al paciente; y cuál podría generar mejores resultados de acuerdo con su edad, peso, estado de salud, entre otras variantes.

Tipos de cirugía de rodillas

Si bien existen tratamientos y analgésicos que ayudan a aliviar el malestar causado en las rodillas, muchas veces la única solución factible al problema es realizar un procedimiento quirúrgico.

Sin embargo, aún dentro del campo de la cirugía, no existe una forma única de proceder.

Por el contrario, hay varios procedimientos posibles, de acuerdo a los resultados que se quieran obtener. Entre ellos están:

Reemplazo total de la articulación

Esto suele aplicarse cuando los músculos, cartílagos y huesos que componen la rodilla se encuentran afectados de forma irreparable.

En estos casos se extraen todas las zonas de la articulación que se encuentran dañadas y se sustituyen con una prótesis de metal con plástico resistente.

Artroscopia

Se trata de un procedimiento más detallado, que se enfoca solo en una de las partes afectadas.

Un ligamento, músculo desgarrado, ligamento cruzado, entre otros. Para su realización es necesario que se hagan pequeñas incisiones cercanas a la zona y se introduzcan cámaras de videos.

Estas pequeñas cámaras le permitirán al especialista trabajar con mayor precisión en la zona afectada.

Claramente, para ello se requiere de la ayuda de elementos angostos y mucha luz que le ayuden a llegar al lugar preciso, y así evitar la implicación de nervios u otros elementos.

Osteotomía

Es una operación que consiste en reacomodar los huesos que se encuentran dentro de la rodilla y ordenarlos de forma que alivien el malestar del individuo.

Este tipo de procedimientos se realizan cuando el paciente en cuestión no está apto para realizarse una sustitución completa, o para cuando solo hay una parte de la rodilla afectada.

En este último caso, el cirujano intentará acomodar los componentes de la articulación para restarle peso a la parte que está causando mayor inconveniente.

Igualmente, es de especial ayuda cuando se lidia con una mala recuperación de una cirugía de rodilla previa.

Preparación antes de la cirugía de rodillas

Si bien se requiere mantener un cuidado específico y especial luego de realizar una cirugía de este estilo, también es importante que exista una preparación previa por parte del paciente. Esto de acuerdo a las recomendaciones dadas por el especialista.

Uno de ellas probablemente se refiera a la suspensión de alimentos desde la medianoche del día anterior a la cirugía. Es decir, mantenerse en ayuna.

Y claramente evitar consumir algún tipo de medicamento que pueda afectar la captación de la anestesia por parte del paciente, o que pueda alterar su ciclo cardíaco.

También es necesario que tener en cuenta que después de la cirugía se necesitará de la asistencia de alguien, debido a que el paciente requerirá de usar muletas o andaderas. Por lo menos durante los primeros días.

Preparar la casa

  • Retirar alfombras u objetos que puedan perjudicar el equilibrio.
  • Habilitar el piso inferior para que no tener que estar subiendo y bajando escaleras, dado a que esto afectaría la recuperación.
  • Usar barras de seguridad de las que poder sujetarse en el baño para evitar algún tipo de caída.
  • Es necesario habilitar una silla cómoda y un banco en donde el paciente pueda descansar su pierna, manteniéndola estirada.

Todos estos elementos deben de ser tomados en cuenta antes de la cirugía para que la persona pueda sentirse cómoda y tranquila en su vivienda.

Procedimiento que se realiza en la cirugía

El día de la cirugía los especialistas deberán inyectar una anestesia general o intradural, que es de la cintura para abajo.

Esto evitará que el paciente sienta dolor alguno en esa zona mientras se esté realizando el procedimiento quirúrgico.

También es necesaria la inyección de antibióticos para prevenir cualquier tipo de infección.

Posteriormente, el médico realizará una incisión de unos 25 centímetros en la rodilla para empezar con la cirugía.

Se apartará la rótula para cortar parte del fémur y la tibia. Posteriormente, se cortará también la parte inferior de la rótula para ayudar a que se adapte mejor a las nuevas piezas de plástico resistente.

Finalmente, se fijarán las partes de la prótesis a los dos grandes huesos con cemento o con tornillos.

Se pega la parte inferior de la rótula y se reparan los músculos, tendones y demás mecanismos implicados. Después se cierra la incisión con suturas.

Después de la cirugía de rodillas

recuperación cirugía de rodillaNormalmente, antes de realizar la cirugía el especialista la doblará para exponer toda la articulación dañada.

Después de realizarla también se procede a doblarla y rotarla para garantizar el correcto funcionamiento de la prótesis.

Una vez verificada la nueva rodilla artificial, el paciente será llevado a una habitación para su recuperación.

Es normal que el paciente se mantenga internado en el centro de salud por un par de días para que los especialistas evalúen de cerca cómo va evolucionando su recuperación.

Adicionalmente, le proporcionarán medicamentos que ayudarán a contrarrestar el dolor e inflamación de la zona.

Entre las recomendaciones de los médicos se encuentran movilizar el pie y tobillo, con el fin de garantizar el correcto flujo sanguíneo en toda la pierna.

Sin embargo, entre los medicamentos recetados siempre habrá un anticoagulante, además del uso de medias o botas de compresión. También la realización de terapias fisioterapéuticas para recuperar movilidad.

Riesgos

Si bien puede ser una cirugía muy segura, también se necesita tener en cuenta que existen distintos riesgos si no se toman las previsiones necesarias. Un ejemplo de ello sería:

  • Infección.
  • La formación de coágulos.
  • Ataques cardíacos o lesiones en los nervios producidas durante la cirugía.

Cuando se trata de una infección originada por la pieza artificial o bacterias, el paciente debe estar atento si llega a presentar síntomas como:

  • escalofríos,
  • fiebre,
  • enrojecimiento,
  • hinchazón en la zona afectada,
  • dolor o secreciones extrañas.

En estos casos debe de tratarse la infección con antibióticos y después realizar una extracción de la pieza artificial para posteriormente colocar otra.

Otras recomendaciones

Debes realizar todos los ejercicios asignados para poder ejercitar tu rodilla y recuperar su total movilidad lo más pronto posible.

Adicionalmente, se recomienda hacer ejercicios de respiración y mantener una dieta adecuada para favorecer la sana recuperación.

Está operación debería aliviar el dolor y por ende mejorar la calidad de vida del enfermo. Su durabilidad es de aproximadamente unos 15 años.

No obstante, la recuperación total del procedimiento no suele darse sino hasta seis semanas después de la cirugía, momento en el podrás realizar cualquier tipo de movimientos que realizabas antes.

Sin embargo, las recomendaciones generales indican que después de la cirugía de rodillas debes evitar realizar actividades de alto impacto, como practicar deportes que incluyan saltos.

Esto se debe a que estas aficiones pueden generar fallos en la pieza artificial o un desgaste de la misma a pesar de estar elaborados con los materiales más resistentes.

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