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Cirugía de papada

Consiste en un procedimiento quirúrgico en el que se retira grasa y piel sobrante del cuello con el fin de alisar, armonizar y rejuvenecer el área. Esta operación se realiza con fines estéticos y es relativamente sencilla. Flacidez y abultamientos se corrigen con la cirugía de papada.

Los resultados después de la intervención son muy buenos. Tras la operación lucirás un cuello más atractivo y armonioso con tu cara, lo que reforzará tu autoestima.

Generalmente los pacientes pueden realizarse la cirugía de papada de manera ambulatoria. Se usa anestesia local y adicionalmente se administra un sedante.

En cuanto a las pautas postoperatorias podemos decir que son sencillas. Deberás consultar con el cirujano sobre los cuidados según tu caso y medicamentos que deberás tomar.

cirugía de papada

Tipos de cirugía de papada

Cirugía de papada simple

Se realiza en casos en los que la papada no tiene demasiada piel y grasa. Consiste en usar la técnica de lipoaspirado de tejido graso y no requiere lifting.

En la cirugía de papada simple, si el caso lo amerita, el cirujano realiza una pequeña incisión debajo del mentón para alisar el área mediante el ajuste del músculo laxo.

Cirugía de papada completa

La cirugía de papada completa se aplica en casos más complejos donde hay un exceso de grasa y piel colgante. También se usa la técnica del lipoaspirado.

En este tipo de cirugía sí se realiza un lifting, y las incisiones justo en la parte posterior de las orejas.

Este procedimiento podría requerir que el paciente permanezca internado por un poco más de tiempo.

Pese a que estos dos tipos de cirugía tienen su técnica específica, ambos se realizan en máximo 1 hora y 30 minutos. La extensión dependerá de cada caso.

Casos ideales para cirugía de papada

Es importante aclarar que esta cirugía puede practicarse tanto en hombres como mujeres que deseen corregir o mejorar su papada.

Acumulación excesiva de grasa

Factores como el exceso de peso y la genética están vinculados a un depósito de grasa abundante en el área ubicada debajo del mentón.

Piel colgante y flácida

La mayoría de estos casos vienen dados por la edad, ya que con los años la piel pierde firmeza y se arrugar.

No solo la edad influye en este caso. La pérdida excesiva de peso puede hacer que la piel luzca con aspecto colgante.

Mentón poco desarrollado

Es una condición congénita en la que la persona tiene escasa proyección del mentón. Una cirugía de este tipo corrige el caso.

Para la cirugía por mentón poco desarrollado se recurre a la inyección de grasa del propio paciente para lograr el volumen adecuado en la zona. De igual forma, puedes tomar en cuenta la colocación de implantes.

¿Y los riesgos?

reducir la papadaPese a que la cirugía de papada es un procedimiento quirúrgico bastante sencillo, toda operación conlleva un riesgo, ya sea mínimo o más complejo.

En el caso de la cirugía de papada, podríamos decir que, más que riesgos, se presentan efectos secundarios.

Estos pueden ser:

  • entumecimiento del área,
  • hinchazón,
  • moretones,
  • sensación de tirantes.

Las molestias que puedas sentir tras una cirugía de papada suelen ser pasajeras. En cuestión de tres días tienden a desaparecer sin complicaciones.

Todos estos efectos secundarios debes conversarlos con tu cirujano para que te indique lo que debes hacer.

Incluso las cicatrices después la cirugía no se notarán, ya que quedan detrás de las orejas o debajo de la barbilla como un pliegue natural en la piel.

Como puedes ver los riesgos o complicaciones derivadas por una cirugía de papada son mínimas, ya que se trata de una operación segura.

Otras complicaciones que pueden surgir

Como lo mencionados anteriormente, la cirugía de papada es un procedimiento seguro y que ofrece muy buenos resultados a quienes se la realizan.

Pero existe un pequeño porcentaje de pacientes que pueden presentar complicaciones adicionales a las ya mencionadas. Entre ellas están las siguientes:

  • sangrado excesivo en las incisiones,
  • acumulación de coágulos en el cuello,
  • retención de líquido debajo de la piel,
  • dolor agudo.

Es importante aclarar que estos son casos muy poco comunes, pero deben ser atendidos de inmediato por los especialistas.

Cuidados después de la cirugía

Tratamiento para la papada

Los cuidados siempre deben ser indicados por el cirujano plástico. Así como los tratamientos orales que debas tomar tras la operación.

En casi todos los casos los cuidados deben ser los siguientes:

  • Reposo durante 48 horas posteriores a la operación.
  • Procurar tareas o actividades ligeras que no requieran cargar peso.
  • Limpiezas en las zonas donde realizaron la incisión.
  • Ingerir analgésicos en caso de dolor.

Los puntos de las pequeñas heridas deben ser retirados entre el quinto o máximo sexto día tras la operación.

Al ser una cirugía sin complicaciones puedes regresar a tus actividades rutinarias a la semana de haberte operado.

Cualquier otra pauta del postoperatorio deberá ser especificada por tu médico. Te aconsejamos también aclarar todas las dudas que tengas respecto a la recuperación.

¿Basta con una sola cirugía?

Usualmente basta con una cirugía para corregir los defectos. Sin embargo, hay casos en los que el paciente puede desear un retoque adicional.

Cuando esto ocurre el cirujano plástico se encargará de especificar el nuevo procedimiento y cuáles serían los resultados.

Es importante que antes de pensar en un nuevo retoque de tu papada, esperes un tiempo prudencial para apreciar los resultados de la primera operación.

Los médicos aseguran que los resultados pueden notarse con mayor claridad a partir del primer mes.

Aunque como cada cuerpo es distinto, hay casos que requieren un tiempo prudencial para apreciar los beneficios.

Recuerda que todos tenemos un proceso de recuperación diferente.

Si tras varios meses no estás satisfecho indícalo al cirujano. Él podría incluso exponerte algunos procedimientos alternativos para lograr el objetivo que deseas.

¿En qué personas está contraindicada esta cirugía?

Generalmente la cirugía de papada no tiene por qué ser representar un problema para la mayoría de los pacientes. No obstante, hay casos en los que debe evaluarse si es o no conveniente.

A pesar de ser una intervención quirúrgica simple, la cirugía de papada está contraindicada en los siguientes casos.

  • Pacientes que sufran afecciones respiratorias.
  • Personas con condiciones cardiovasculares delicadas.
  • Quienes presenten complicaciones para coagular la sangre.
  • Pacientes que tienden a cicatrizar con muchas dificultades.
  • Personas diabéticas.

Todas estas condiciones deben notificarse a tu médico de confianza y conversar sobre las posibles consecuencias de realizar una operación.

Finalmente, la persona indicada para aprobar el procedimiento quirúrgico es el experto. Si la cirugía está contraindicada en tu caso consulta cuáles opciones de tratamiento podrían corregir tu papada.

Lo que debes tener en cuenta

Es importante que antes de cualquier tipo de cirugía, te realices una serie de revisiones generales para verificar tu estado de salud.

Recuerda que aunque la cirugía de papada es segura, podrías tener alguna patología específica que interferiría con el proceso. Realizarte estudios físicos con antelación será fundamental.

Pregúntale a tu cirujano exactamente qué exámenes debes practicarte para determinar si eres candidato ideal para este tipo de operaciones.

Es vital que indiques a tu doctor si consumes algún tipo de tratamiento especial. Él especialista indicará si debes dejarlo y cuánto tiempo de anticipación hacerlo.

Si luego de cumplir con estos requisitos todo está en orden a nivel de salud, puedes realizarte la cirugía de papada.

No solo mejorará tu aspecto físico, influirá positivamente en tu seguridad y autoestima.

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